Cada vez me siento más feliz. He decidido creerme todas las mentiras e ilusiones que mi mente inventa para hacerme sentir mejor, pero lo único que conseguía era hundirme más en el dolor.
Ya no me importa mi alma. Me da igual sentir mariposas en el estómago u hormigas en el vientre, lo único que quiero es amar y ser amada. Un amor como nunca antes se ha visto en el mundo. De película, pero que dure más de dos horas.
Me paras el corazón. Rocías mi sangre.
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