miércoles, 21 de noviembre de 2012

25 de mayo de 2011

Me siento extraña. Quiero llorar pero no me atrevo. No sé si soy demasiado cobarde para enfrentarme al mundo. No. Las lágrimas no deben surgir de mis claros ojos. Pero me desobedecen. 

Mi corazón rompe las reglas una vez más. No puedo evitarlo. Al final lo imposible se vuelve deseado y te lleva a la obsesión, al borde de la locura. La lógica se va fundiendo con el calor de tus sentimientos hasta desaparecer. Manda el corazón. 

No quiero volver a amar. Miento. Quiero entregar mi alma a alguien especial. No quiero volver a sufrir. Y, de momento, es la única sensación que el amor me ha aportado. La que me ha llevado a lanzarme al vacío. La que me hizo olvidar todo por lo que merecía la pena vivir. 

Las lágrimas siguen recorriendo mis mejillas y no soy capaz de detenerlas. No quiero. Hoy no. Hoy quiero liberar todo lo que llevo dentro sin importar lo demás. Mañana, si eso, ya sonreiré.

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