miércoles, 21 de noviembre de 2012

28 de mayo de 2011

No he aprovechado nada de lo que tengo. Mi familia, mis abuelos, mis tíos, incluso mis padres, algún día se irán y me quedará el remordimiento, la culpa. 

Sola. Culpable por no provocar más sonrisas en sus rostros, por no hacer surgir lágrimas sinceras de sus ojos. De no aprovechar el tiempo. Sí, ese tiempo que te roban los estudios, los amigos y el ocio. 

Y otra vez. Ya estoy llorando. Lloro al pensar que un día me levantaré y ya no estarán. Ni en los buenos momentos ni en los malos y difíciles. No estarán. No se hayarán a media hora de camino. No estarán. Ni siquiera para secar mi rostro de lágrimas, las que ahora caen. 

Me asombro de lo que puedo llegar a sentir. Llevo demasiado tiempo perdido acumulado. Quiero recuperarlo. Es imposible. Quiero poder soñar con ellos. Recordar abrazos y besos que borran el paso a la tristeza. Acordarme de ellos y sonreír.

No hay comentarios:

Publicar un comentario