Estoy aconsejando a diestro y siniestro. Muchísimo. Ayudando a gente que necesita apoyo. Y yo aquí, para acompañarles en lo que sea. Por un lado me siento bien. Por otro, soy una egoísta. Me pregunto constantemente ideas indefinidas. ¿Quién me apoya? ¿Quién me acompaña a mi? ¿Quién me aconseja? Las respuestas son negativas.
No me importa. Sé quienes van a estar ahí en los momentos más complicados. Es suficiente. La satisfacción al hacer sentir mejor a alguien hasta orientar su barco a costa cercana, esa satisfacción es insuperable. Con eso me basta. Es lo único que necesito. Enseño a la gente a ser optimista pero realista, dejando las ilusiones de lado.
Yo no me aplico el cuento... No necesito a nadie...
No hay comentarios:
Publicar un comentario