miércoles, 19 de diciembre de 2012

21 de noviembre de 2012

No le merezco. Sinceramente. Es demasiado bueno para mí y yo soy una loca que no tiene nada claro. 
Acabé llorando. Nunca había llorado delante de nadie. Nunca.

Y ahí estaba yo, sin una explicación. Cortes. Miedo. Toda yo era miedo. Hasta que me abrazó. Me abrazó y ahí supe que no me dejaría ir. No lo haría. 

Siento que no valgo nada. Que no sé por qué motivo tengo lo bueno que tengo. Y lo malo. Soy una buena persona. Una buena amiga. Una buena hermana. Una buena novia. Una buena hija. Pero nada de lo que recibo es positivo. Sin amigos, sin una familia que me quiera. Él es lo único que me da fuerzas para levantarme cada mañana y seguir. Para enseñarle al mundo que también sé sonreír aunque esté hecha una mierda. Para poder amar. 

Hace que vea que la vida no es solo para sufrir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario