Tengo curiosidad por saber cómo me tratará el psicólogo. Sí, ahora estoy oficialmente loca.
No importa, sigo hundida. Igual no, peor sí. Más oscuridad, más ansiedad, más miedo. Miedo a todo menos a morir. Es imposible que supere esta tortura. Tal vez el infierno sea un descanso en comparación.
Me miro y no encuentro nada bonito en mí. Solo un reflejo de pura desesperación, pena, soledad, asco y decepción. Una continua decepción. Repugnancia.
Estoy cansada, esto no es vivir. Nunca entendí la diferencia entre "vivir" y "no estar muerta". Ahora, no sé si por fin, sí. Sobrevivir. Y a duras penas.
Estoy cansada. De todo. De esto. De mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario