domingo, 20 de octubre de 2013

05 de julio de 2013

Lo peor es que no sé qué estoy haciendo. No sé si es una etapa en la que me encuentro mejor de verdad o es solo un espejismo, un descanso. Tampoco sé cual de las dos ideas me aterroriza más. 

Encuentro días en los que siento que el mundo se me viene encima, indefensa, y otros en los que no siento absolutamente nada. ¿Voy a pasarme así el resto de mi vida? 

Últimamente me abruma el miedo. Y me ahoga. Incluso soy capaz de compararlo con un puñetazo en el pecho, de esos que te dejan sin respiración pero que no te mata del todo. Sufriendo, nervios, lágrimas y dolor. PERO NO MUERES, y eso te tortura más. Me machaca el pecho hasta hacerse hueco, hasta hacerlo suyo y ya no se marcha. Acaba viviendo contigo hasta tu final.

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