miércoles, 2 de enero de 2013

17 de diciembre de 2012

Y cuando crees que, por fin, has alcanzado la felicidad ¡Bum! ¿Qué te parece? Creo que ya estabas siendo demasiado feliz.

No es fácil ver cómo algo desaparece en frente de tus narices y tú, por mucho que te entregues, por mucho que luches, no puedes hacer nada.

Me siento completamente vacía. Indefensa como una niña. Perdida. Quizá no di lo mejor de mí o me entregué demasiado. "Ama con todo tu corazón." Sí, amé demasiado. Y sufro. ¿La solución? Dejar de querer. No ames. Más fría que el mármol, indestructible como el viento de un huracán. 

Me sobrepasa. Yo no soy así. Mi problema es que no aprendo de los errores. Pienso que las personas puedes cambiar, mejorar, y que la próxima vez será mejor que la última. Y no es así. 

Date cuenta, pequeña, de que la gente sigue su camino sin importarles a quién tienen que llevarse por delante. 
¿Se aprende también si siempre se comete el mismo error? Esta es la peor semana que he vivido hasta ahora. No quiero llorar. Odio llorar. No soy débil. Sí, lo soy. Lo siento. Por todo. Por no poder con esto.

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