Hoy he recordado. Mejor dicho, me han hecho recordar. Todos y cada uno de los momentos en que sonreí, igual que en los que lloré han venido a mi mente de repente. Todos y cada uno de ellos.
No puedo. No lo soporto. Ya estoy llorando. Y pensar que lo tenía casi superado. Todos mis esfuerzos se han venido abajo. ¿Cómo una sola persona puede causar tanto dolor? Qué imbécil. Tal vez la culpa fuera más mía por pensar que me quería y que todo iría bien.
Estúpidos cuentos de hadas, que te hacen creer que todo tiene un final feliz. Lástima que yo no haya encontrado ninguno aún. Todo ha acabado mal, con dolor, lágrimas de por medio y, como no, yo complicándolo todo. ¿Y si todo el mundo lo tiene menos yo? El final feliz, digo. No, eso es imposible. Creo.
De momento siguen viniéndome a esta estúpida cabeza recuerdos que lastiman. ¡Para! Ya no quiero recordar. Solo volver a empezar.
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