Hoy me encuentro tan mal... No tengo ganas ni fuerzas para nada. Me duele todo. Los problemas que he ido arrastrando durante los últimos meses me han venido de golpe y, una vez más, no he podido contenerme. Tampoco es que tenga elección.
A pesar de todo, solo hay una respuesta común a todas las preguntas, pero no consigo encontrarla. Sí, me duele todo. No podré dormir. Una noche más no lograré conciliar el sueño hasta tarde, muy tarde. Incluso puede que no lo consiga y me quede en vela toda la noche, como ha pasado otras tantas veces.
¿Cómo consigue la gente desprenderse tan rápido de sus problemas? No les darán importancia y se difuminarán. O porque los enfrentan desde el principio. Yo no. Desde el principio no. Nunca lo he hecho. En ese momento estoy tan asustada por lo que pueda llegar a causar que no actúo. Y lo evito. Lo evito hasta el punto en que me roba la sonrisa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario