miércoles, 21 de noviembre de 2012

10 de mayo de 2011

Por fin. Es la primera vez en todo el día que me siento y me relajo un poco. Pero no te creas que mucho, mañana será otro día, sí, pero lleno de tensión, igual que hoy.
He encontrado un ratito para leer lo que había escrito. Parece que me desahogo y, la verdad, es que me sienta mejor. Me ha hecho sentir lo que sentí en el momento en que lo escribía, sin embargo, he podido verlo de una manera distinta, enfocarlo desde otro punto de vista. Desde afuera.

¿Realmente vale la pena sufrir así? ¿De esa manera tan entregada, tan apasionada? Curiosa la frase de mi día que dice "Solo tú eres el causante de tu dolor, alegría, paz o guerra." Bonita filosofía. Qué sencillo es pensarlo en un momento dado, cuando has llegado al límite y te preguntas "¿Qué hago aquí? ¿Qué estoy haciendo?" Es ahí cuando realmente te das cuenta de tu error. Sí, un error, pero una lección también. Y aunque vuelta a pasar y a tropezar una y otra vez, solo yo controlo mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario