Hoy no tengo ganas de escribir, empiezo por ahí. Pero quiero y debo. Las letras que fluyen de mi corazón hasta el bolígrafo son mi mayor apoyo.
Puedo decir con seguridad que soy la única persona en el mundo que me entiende. Bueno, para ser exactos, la mayoría de las veces ni yo misma llego a entenderme. Es tal el caos que se monta entre mi mente y mis sentimientos que es imposible aclarar algo.
¿Cómo se supone que funciona el pensamiento? Algún día mi cerebro se fundirá por exceso de emociones. Son tantas las cosas que llegamos a sentir y pensar en un momento, por muy corto que sea.
Una reacción, una sonrisa, una mirada, todo está controlado. Aunque a veces lo hagas sin darte cuenta. O por un impulso. Sin pensar en las consecuencias. Actuar dejándose llevar por los sentimientos. Por el viento.
Y si sale mal, siempre te quedará el hecho de que fuiste valiente y lo intentaste. Al menos lo intentaste.
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