miércoles, 21 de noviembre de 2012

27 de mayo de 2011

Hoy he llorado. Otra vez. Supongo que nadie ni nada puede impedir que recuerde. 

Sería, para mí, un gran alivio no poder acordarme de las sonrisas que me robó y las lágrimas que arrancó de mi alma. No llegar a recordar cuánto le quería. Volvería a sufrir como antaño solo por verle a mi lado. 

El mundo era mío cuando me besaba. Se deshacía cuando me acariciaba. Y su mirada... Esos ojos que conseguían estremecerme. Ahora eso ya no importa.

No me permito ser el juego de nadie. No soy una cría. Sé lo que quiero. Amo y a consecuencia, sufro. Demasiado. Sin embargo, aquí estoy. Sigo en pie, viva. Me sostengo por los momentos que me hicieron feliz. Por esa hermana que siempre voy a tener. Gracias a ti, puedo seguir. 

Nunca permitas que alguien sea tu todo porque cuando se marche no te quedará nada.

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